sábado, 15 de junio de 2019

qepd Andy


hola Andy
no te mueras
por favor
prefiero que me bufes
por el resto de mi vida
a que te mueras
prefiero que tires
100 botellas de vino
al suelo y manches la pared
a que te mueras
tenés que comer
no seas boli
Uvi te dona un riñón
y el otro lo hacemos paté
pero no te mueras

lunes, 25 de marzo de 2019

feat #4




El mundo al revés (Canción de los Diggers)


En 1649, en la colina de Saint George
una banda harapienta llamada los Diggers vino a mostrar la voluntad del pueblo.
Desafiaron a los terratenientes, desafiaron la ley,
eran los desposeídos reclamando lo suyo.

"Venimos en paz" dijeron "a cavar y sembrar,
a trabajar la tierra y germinar el suelo yermo.
De esta tierra dividida haremos una sola
para que sea para todos un tesoro común.

Desdeñamos el pecado de la propiedad,
ningún hombre tiene derecho de comprar y vender la tierra para su ganancia.
Nos robaron con muerte y rapiña,
ahora en todos lados se levantan muros a sus órdenes.

Hicieron las leyes para sujetarnos bien,
El clero nos encandila con el Cielo o nos condena al Infierno.
No veneraremos al dios que ellos sirven,
el dios de la avaricia que a los ricos alimenta mientras los pobres mueren.

Trabajamos, comemos juntos, no necesitamos espadas,
no nos arrodillaremos ante los amos ni pagaremos renta a los señores.
Somos libres, aunque somos pobres
¡Diggers, de pie por la gloria, de pie ahora!

La orden vino de los propietarios:
enviaron mercenarios y soldados a reprimir el reclamo de los Diggers,
tiraron abajo sus cabañas, destruyeron su maíz,
fueron dispersados pero su visión perdura.

Vos pobre, tomá coraje, vos rico, tené cuidado
esta Tierra nació tesoro común para que todos la compartan,
todas las cosas en común, toda la gente una.
"Venimos en paz", la orden vino a aniquilarlos.

Alt end:

"Venimos en paz y la paz vendrá cuando termine la avaricia".

viernes, 8 de febrero de 2019

56


pagar cuentas
salir del trabajo
gente pintando
pasarla mal
lluvia
alguien fue despedido
a 3083.4 km de distancia
el ruido sacudió todo
las cosas siguen moviéndose
hacia la derecha
bombas de sal todavía suenan
en Beirut

lunes, 4 de febrero de 2019

55

en un semáforo:


me regalaron cualquier cantidad de merluzón y lo tuve que tirar a la mierda

me regalaron cualquier cantidad
de merluzón
y lo tuve que tirar a la mierda

me regalaron
cualquier
cantidad
de merluzón
y lo tuve
que tirar
a la mierda

jueves, 24 de enero de 2019

feat #3

Café lumière (créditos)



1.

Alimenta a los cachorros.
Simples juegos de niñas que
quieren cambiar a fondo su imagen
zapatillas amplias,
retoque de colorete
y el bikini con fantásticos
bordados de mamá.

Solía pisar en aquellas
escaleras circulares.
Acabo de recordarlo.
Seis densas nubes aquella vez.

La chica que siempre soñó
no puede evitarlo
pero ha dejado a su inolvidable
primer amor sobre un puente.
Su confidente se vuelve
y mira
su sudor sin ningún resultado.
Por fin, se atreven y florece
su relación.
Es tan maravilloso.


2.

Protegiéndome igual que
mi padre anteriormente,
día a día, transcurriendo
con el viento,
eres tú.

Reconociendo mi fragilidad,
el favor se vuelve natural.
Pero... pero cuando
pueda alcanzar mis deseos,
no tendré nada
que desear.

Si viene,
también me gustaría aceptarlo.

viernes, 7 de diciembre de 2018

53


con ánimo de cerrar ese antro



en algún lugar del Pacífico
hay un archipiélago
con una isla que se destaca
entre sus hermanas
por ser más extensa
y tener más altura.
en su centro hay
una serie de colinas
cubiertas por un pastizal
y a su alrededor
kilómetros de selva tupida

esta isla cerró
hace cinco veranos ya
y sus orillas se volvieron
inaccesibles, como dicen
disolvió su materia
pero no su memoria:
el follaje absorbió
los rayos del sol
los pájaros volvieron
sus colores del revés
los lagartos sumergieron
sus ojos en el agua
los nativos desaparecieron entre las cañas
y miraron desde donde no podíamos verlos

hasta donde puedo recordar
solo las palmeras se movían
apenas, con el viento

lo que sí recuerdo bien
son todos los muertos
y los que vivieron
moviéndose hacia la colina
más grande de la isla
que por supuesto
era una metáfora
los que murieron antes de llegar
y los que vivieron para contar
la historia de los muertos
y así hasta que solo quedara
el sonido de una piedra

empezó como una estupidez
un vámonos de viaje
y terminó por cuestionar
todo cuanto es
hasta el propio principio
del viaje, la naturaleza
de los colores y la forma
de las cosas, y sopesó
la posibilidad de que
todos los hombres
que pelearon en esa isla
no hubieran podido
jamás comunicarse

consideró la deserción
como una salida hermosa
a la guerra forzada de las cosas:
caminar en dirección opuesta
a la marcha, arrodillarse
en el pasto y esperar
a que alguien lo levantase
incluso quebrarse una pierna
o dispararse en un pie
y después de los primeros espasmos
respirar con la mente clara
otro nuevo aire limpio

el cielo
que se partía en veinte colores
se fue borrando poco a poco
con el agua
y el profundo impacto
que lo había puesto en ese lugar
se replegó para volverse una anécdota

"naturaleza" le habían puesto de nombre
pero en realidad eran los cantos corales
de los religiosos nativos
¿por qué la naturaleza es mala
consigo misma? era, al fin y al cabo
una pregunta panteísta
como preguntarse por qué
el mundo es caníbal y
qué culpa tenemos nosotros
y encontrar en todo eso
la luz que se filtra sobre
la superficie del agua
los pibes melanesios
o polinesios
riéndose a carcajadas
y haciendo burbujas
con los costados de la boca
piedritas moldeadas
por la sal del mar
la quilla gris y metálica
de un barco
una columna de humo negro
que sale de una chimenea
en medio de unas islas vírgenes
las olas color rosa
el frío de la noche
que empieza a caer
jugar a la carretilla
armar una choza

es hora de cambiar los paisajes mentales
para abrirle paso a otras figuras
otro agua
otros árboles
otros animales de la misma selva
otras burbujas, los mismos pibes

martes, 25 de septiembre de 2018

52


una columna de gente
marcha por la calle
que atraviesa el bosque
cantando canciones de justicia
para el pueblo.
cuatro hermanas
rompen la columna
y bajan hasta los arbustos
los helechos hasta las rodillas
arrancan grosellas silvestres
y las comen ahí mismo